domingo, 6 de agosto de 2017

Se como las camelias, escucho...

Las camelias...vestidas de rojo nos regalan su belleza en los días grises del invierno...pronto se sueltan de sus ramas

en su paso evanescente, cuánto nos enseñan...


¨Their blooms appear in one energetic burst, when the winter color has dulled to gray. You see a wink of color and turn to see a lady dressed in red. She tosses of her beauty in the hour of its perfection, and the flowers carpet the ground where you walk. The flowers do not adorn the branch for long, but fall off at its´ peak. You can see why some people would think this peculiar feature unappealing, even disturbing, but the Buddism saw a lesson in this: In life there is death, in form, there is emptiness, in eternity, there is fragility. What are you holding on to? What will you live behind? 
Like the blossoms in their evanescent beauty, throw yourself into this moment, and leave no trace...¨
Karen Maezen Miller


Hoy abro mis manos y dejo que la arena se escurra entre mis dedos,
que el agua pase camino al mar y ya no vuelva.
Dejo que el brillo de la luz cambie
permanentemente la forma de su huella en el río,
que las notas de esta canción avancen
hasta desvanecerse en el aire.
Abro mis manos y dejo que la vida sea,
aunque no todo me guste, 
aunque no todo me convenga.
Abro mis manos porque sería una lucha inútil
cerrarlas e intentar aferrarla o detenerla.
Abro mis manos y siento el calor del sol y la caricia del viento
Abro mis manos y en ese abrirlas
dejo ir las ansias de querer frenar el tiempo
y me entrego
y me ofrezco
Y sin saber qué pasará mañana,
a ésta, mi vida, con las manos abiertas
la bienvengo.